6/10/2008

Soy un papá cuarentón y quiero compartir mi experiencia de lo que es ver crecer a una nenita de dos años y medio, que se llama Zoe (ella lo pronuncia Sole...¡¡mardita sea!!) y lo líos en los que nos metemos, ella, ella y yo, ella y su mamá y los tres juntos.También contaré cosas pasadas, que espero sirvan de consejo-guía o por lo menos que os podáis sentir igual que yo: inútil y estúpido pero también orgulloso y contento y a veces hasta eufórico e inteligente, pero sobretodo -la mayoría de las veces- desconcertado, admirado y alucinado de lo que son capaces de hacer estos pequeñajos, de cómo nos hacen volver locos, nos agotan, nos maltratan pero después con una sola caricia o una mirada entre cómplice y divertida te hacen ver que ser padre es... la hostia de complicado y divertido, ¡todo a la vez!.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Paciencia con lo del nombre, mi hija se llama Blanca, y ella dice ""caca"". Creo que es peor.

FRANCISCA dijo...

Pues sí Pelut, tener un hijo/a es maravilloso, cuando de verdad lo deseas. Ahora te toca disfrutar de tu peque que ya vendrán los problemas con el tiempo.

Yo personalmente ahora disfruto de mi nieta y más libremente porque no tengo que educarla, para eso están los papás. Los abuelos tenemos otra misión: disfrutar de su compañía y quererlos mucho.